"Matilde, desde muy pequeñita, supo que quería hacer pompas.
Pompas de jabón. Y cuantas más, mejor".
Así comienza 'Matilde Pompas', un cuento recién publicado escrito por Roberto Aliaga y con ilustraciones de Cristina Hernández que narra la vida de Matilde, una niña que de bebé, en la bañera, ya hace pompas maravillosas de formas y colores y que hace de eso su profesión. Pompas para proteger cuadros valiosos, para insonorizar aeropuertos, para evitar que se degraden las pirámides de Egipto... Pero un día decide proteger con ellas a un niño que vive en la calle. Las ilustraciones son maravillosas, collages con papel de estraza como base. La historia, en cambio, aunque empieza muy bien, el final no solo es precipitado (miré al detalle el lomo para ver si alguien le faltaban hojas) si no que no es adecuado para niños. Es desesperanzador y cruel. Ni una ventanita abierta a la ilusión. Una decepción.Título: Matilde Pompas
Autor: Roberto Aliaga
Ilustradora: Cristina Hernández
Editorial: Narval
Páginas: 56
Precio: 14€


